¿Qué son y Cuáles son las 12 leyes del Karma?

Cuando los budistas hablan de actos no dividen entre actos mentales o actos físicos. Los pensamientos, palabras y actos físicos forman parte de un todo. Lo que piensas tiene tanta importancia como lo que dices o lo que haces. Están en el mismo plano. Nos permiten éstas leyes conocer el sentido último de nuestra existencia, mediante las enseñanzas y consejos de la filosofía budista.

El Karma, que podría analizarse como la ley de la causa y el efecto, es un principio inquebrantable del universo. El karma se compone de 12 leyes fundamentales. Normalmente cuando hablamos del Karma nos referimos únicamente a la gran ley o la ley de la causa y efecto

El karma se interpreta como una «ley» cósmica de retribución, o de causa y efecto. Se refiere al concepto de “acción” o “acto” entendido como aquello que causa el comienzo del ciclo de causa y efecto.

En suma, obrar bien o no tan bien es una decisión individual y, a partir de estas decisiones que tomamos cada día, somos igualmente responsables de las consecuencias y efectos que nos hayamos labrado.

Las 12 leyes del karma y su explicación

Pero, ¿cuáles son estas leyes esenciales del karma que nos propone la filosofía budista? Y más importante: ¿cómo podemos aplicarlas a nuestra vida para ser un poquito más felices y vivir una vida llena de amor y respeto hacia los demás?

Te lo explicamos en las siguientes líneas.

1. La ley esencial

Tal haces, tal recibes. Es la ley de leyes cuando hablamos del karma. Recogemos aquello que hemos ido sembrando durante nuestra vida. Esto guarda una relación evidente con el principio de causa-efecto: todo lo que haces tiene su retorno. Sobre todo, las cosas negativas que hacemos se nos devolverán multiplicadas por 10.

2. Ley de generatividad

La misión de todo ser humano es ser partícipe de la vida, y eso implica creación. Somos parte inseparable del mundo y del universo, y con ellos formamos una misma cosa. Nuestra es la responsabilidad de tomar lo bueno que encontremos en el lugar del mundo que habitemos, para construir nuestra propia vida.

3. Ley de humildad

Todo aquello que negamos, acaba influyéndonos negativamente. Si solo vemos el lado malo de las cosas y de las otras personas, estaremos renunciando a la humildad, esa virtud que hace que podamos crecer moral e intelectualmente.

4. Ley de la responsabilidad

Debemos aceptar la responsabilidad de las cosas que nos ocurren. Si nos pasan cosas malas muy a menudo, es posible que estemos haciendo algo mal nosotros mismos. Esta es una de las leyes del karma que e enfoca hacia las consecuencias directas de todo lo que hacemos, las cuales pueden ser buenas o malas. Todo acto conlleva sus consecuencias, aprendamos a asumirlas y afrontarlas.

5. Ley de conexión

Todo está conectado. Cada acto, por intrascendente que pueda parecer, está conectado con muchos otros elementos del universo. Como se suele decir, el aleteo de una mariposa puede iniciar un tsunami. La realidad es compleja y absolutamente todos nuestros actos tienen su eco en el futuro.

6. Ley de desarrollo

Estamos en constante cambio, en un permanente fluir. Hagamos lo que hagamos en nuestra vida, debemos ser conscientes que somos soberanos de nuestro destino, y para ello hay que evolucionar espiritualmente. Si somos capaces de mejorar nuestra mente, todo lo que nos rodea también cambiará… a mejor.

7. Ley de focalización

Vamos aprendiendo cosas poco a poco, de forma sostenida. No somos capaces de acceder a niveles altos de sabiduría sin haber estado antes en estadios intermedios. Debemos perseguir ciertos objetivos en nuestra vida, e ir avanzando poco a poco hacia ellos. El esfuerzo casi siempre tiene su recompensa.

8. Ley de la generosidad (dar y recibir)

Es vital que actuemos con generosidad y amabilidad con otros seres humanos. Vivir en un estado mental de respeto y compasión hacia los demás nos hace estar más conectados con nuestra condición de seres que habitamos un mismo planeta.

Y es que las leyes del karma no son independientes de nuestra manera de relacionarnos con los demás, dado que nuestras acciones tienen consecuencias en los otros, y además también tiene un efecto en nuestra identidad.

9. Ley del presente

Vivir pensando en el pasado, en lo que pudo haber sido y no fue, es una manera perfecta de desbaratar nuestro presente y nuestro futuro. Todo aquello que nos ancla al pasado debe ser revisado: hay que renovarse para poder seguir adelante y hallar aquello que nos hace felices.

Así, esta ley del karma pone énfasis en no crear problemas artificiales alimentando de manera incontrolada preocupaciones basadas en lo que tuvo lugar en el pasado y lo que podría pasar en el futuro.

10. Ley del cambio

El infortunio tiende a repetirse hasta que encontremos el valor y los medios para poder cambiar nuestra vida. Esto se logra en base a los conocimientos y experiencias adquiridos, de los que aprendemos y mejoramos. Con ellos hemos de ser capaces de corregir nuestro rumbo y construir nuevos objetivos.

11. Ley de la paciencia

Los frutos que recogemos tras mucho trabajar saben mejor. Cuanto más dedicados estemos a las labores que nos ocupan, mayor será la felicidad al recoger la recompensa. Debemos lograr hacer de la paciencia un valor fundamental en nuestra vida.

12. Ley de la inspiración

Cuanto más esfuerzo, energía y valor dediquemos a nuestra vida diaria, mayor será el mérito de nuestros triunfos. ¡Ojo! Incluso de los errores se aprende, como hemos visto en las leyes anteriores. El karma reconoce que somos individuos con la capacidad para crear y evolucionar, incluso en circunstancias no del todo favorables. En algún momento llegarán los frutos, y habremos recorrido un camino de esfuerzo y valentía, de acuerdo con las leyes del karma.

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